La captura ocurrió alrededor de las 21:00 horas del domingo, tras varios meses de intentos para retirar al reptil de este espacio recreativo. Personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó el operativo con apoyo de la asociación civil Puebla Verde, administradora del parque.
Puebla Verde comunicó que el ejemplar fue asegurado sin sufrir lesiones. La intervención buscó resguardar tanto al animal como a las personas que visitan la laguna, donde su presencia se volvió conocida entre quienes acudían al sitio durante agosto y septiembre.
Fugaz, llamado también Baltazar por algunos visitantes, es un cocodrilo de Morelet o de pantano, de nombre científico Crocodylus moreletii. La especie está bajo protección especial en México. El ejemplar mide aproximadamente un metro, por lo que se le considera juvenil.
La asociación había reportado su presencia ante Profepa desde noviembre de 2025 para solicitar su captura y traslado. En septiembre y octubre se realizaron recorridos y maniobras en la laguna, incluido un cierre temporal para embarcaciones en una parte del cuerpo de agua, pero el animal se ocultaba entre la vegetación o se desplazaba al agua antes de ser asegurado.
Con el operativo concluyó la búsqueda de Fugaz dentro de la laguna de San Baltazar. Profepa definirá su reubicación en un sitio apto para la especie; hasta ahora no se ha informado si será llevado a una instalación especializada o a un entorno natural.
La permanencia del cocodrilo en un parque urbano abrió la discusión sobre el abandono de fauna silvestre. La administradora del espacio planteó previamente que pudo haber sido introducido de forma clandestina, aunque no se ha identificado públicamente a alguna persona responsable.
Dato
Dato curioso. Durante los intentos previos de captura, visitantes fotografiaron a Fugaz mientras descansaba sobre troncos y en las orillas de la laguna.