La influenza y el resfriado común son enfermedades respiratorias contagiosas, pero las causan virus diferentes. Como tienen síntomas similares, puede ser difícil distinguirlas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. En la influenza, los síntomas suelen ser más intensos y aparecer de forma más repentina. La Organización Mundial de la Salud (OMS) enumera como síntomas la aparición súbita de fiebre, tos generalmente seca, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, malestar general intenso y dolor de garganta.
Según la OMS, los virus de influenza de tipo A y B causan las epidemias estacionales. Al toser o estornudar, las personas infectadas dispersan en el aire gotículas con virus. En la mayoría de los casos, la fiebre y los demás síntomas desaparecen en una semana sin atención médica. En personas de alto riesgo, sin embargo, la influenza puede ser una enfermedad grave e incluso letal, y en los casos graves puede causar neumonía y sepsis.
Por qué aumenta durante la temporada fría
En los climas templados, las epidemias estacionales se producen sobre todo durante el invierno, y en las regiones tropicales pueden aparecer durante todo el año, según la OMS. En México, la Dirección General de Epidemiología vigila cada temporada de influenza estacional de la semana epidemiológica 40 de un año a la 20 del siguiente, es decir, aproximadamente de octubre a mayo.
La Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud publica cada semana informes de vigilancia de influenza, COVID-19 y otros virus respiratorios. Al 22 de octubre de 2026, el más reciente correspondía a la semana epidemiológica 41.
La razón de una vacuna actualizada
Según los CDC, la vacuna contra la influenza se aplica cada año por dos razones: la protección inmunitaria de una persona disminuye con el tiempo y los virus de la influenza cambian constantemente, por lo que la composición de la vacuna se revisa y actualiza cada año. La OMS emite dos veces al año su recomendación sobre la composición de las vacunas contra la gripe estacional.
La OMS señala que hay vacunas antigripales inactivadas y recombinantes que se aplican por inyección, y vacunas con virus vivos atenuados en aerosol nasal. La vacuna inyectable se elabora con virus inactivados o con proteínas del virus, por lo que no puede causar la enfermedad, según los CDC. La protección tarda alrededor de dos semanas en formarse después de la vacunación.
La Secretaría de Salud inició el 12 de octubre de 2026 la Campaña Nacional de Vacunación para la Temporada Invernal 2026-2027, que se extenderá hasta el 31 de marzo de 2027 e incluye vacunas contra influenza estacional, COVID-19, neumococo y virus sincicial respiratorio. Según la dependencia, todas las vacunas son gratuitas en las unidades de salud del sector público.
Quiénes suelen tener prioridad
La Secretaría de Salud define como población prioritaria de la campaña 2026-2027 a las niñas y niños menores de cinco años, las personas de 60 años y más, las personas con enfermedades que aumentan el riesgo de presentar complicaciones, el personal de salud y las personas embarazadas; a estas últimas no se les aplica la vacuna contra neumococo. La OMS, por su parte, recomienda la vacunación anual a embarazadas, niñas y niños de seis meses a cinco años, personas de 65 años o más, personas con afecciones médicas crónicas y trabajadores de la salud.
Los criterios cambian entre autoridades: la campaña mexicana incluye a las personas desde los 60 años, mientras que la recomendación general de la OMS menciona a las de 65 años o más.
Para ubicar el punto de vacunación más cercano, la Secretaría de Salud remite a dondemevacuno.salud.gob.mx y a la línea 079.