Analco se localiza en el Centro Histórico de la ciudad de Puebla, dentro del municipio de Puebla, al otro lado del río San Francisco respecto de la antigua traza española. Esa posición explica su nombre: procede del náhuatl y se traduce como “al otro lado del río”. La referencia no es solo geográfica; ayuda a entender cómo se organizó este espacio frente al núcleo urbano levantado por los españoles.
El barrio suele asociarse con el tianguis de artesanías que se instala los fines de semana, pero su identidad también está ligada a su templo, su plazuela, los hornos de alfarería y la memoria de los molinos que funcionaron junto al río.
Un barrio formado frente a la traza española
Los primeros años de Analco no tienen una fecha única de fundación plenamente establecida. La cronología difundida lo sitúa después de la fundación de Puebla y de la reubicación de la ciudad al poniente del río San Francisco; aparece poco después, posiblemente durante el mismo lustro, con población tlaxcalteca. También se ha manejado 1535 como fecha de fundación, con signo de interrogación.
Antes de Analco se establecieron cuatro barrios vinculados con los señoríos que auxiliaron a los españoles en la fundación de Puebla: Mexicapan, Huejotzincocapan, Cholultecapan y Tlaxcaltecapan. En ese contexto, Analco quedó del lado oriental del río, mientras que la traza española se extendía del otro lado.
Su extensión histórica abarcaba el área al sur del arroyo de Xonaca y al este del río San Francisco. Hacia el sur y el oriente colindaba con sembradíos. Dentro del propio barrio existieron divisiones conocidas como tlaxicallis: Huelocatitlán, relacionado con el “lugar de las palomas”; Xochitlán, “lugar de las flores”; Yancuitlapa, “tierra nueva”, y Tepetlapan, “sobre la roca firme”.
El Santo Ángel Custodio y la plaza
El Templo del Santo Ángel Custodio es uno de los puntos que permiten reconocer el barrio. Para 1560 ya había noticia de una ermita dedicada a las Ánimas del Purgatorio. En 1618 se construyó la iglesia y, durante el episcopado de Juan de Palafox, fue elevada a parroquia en 1640. Su advocación corresponde al Santo Ángel de la Guarda, patrono señalado para Analco.
Frente al templo está la plaza, un espacio que conserva una fuente en su centro. Se instaló hacia 1759 para abastecer de agua potable a habitantes del barrio. La fuente fue retirada en 1925 y entregada al pueblo de Xonacatepec; volvió a su lugar original en 1928. A finales de la década de 1970, el área que era una plazuela empedrada se convirtió en jardín.
La plaza funciona como punto de referencia para ubicar el templo y observar la relación entre el espacio religioso, la fuente y las calles del barrio. También permite reconocer que el entorno ha tenido transformaciones a lo largo del tiempo, sin que desaparezca la fuente como elemento central del lugar.
Alfarería, molinos y el tianguis actual
Los oficios históricos de Analco estuvieron vinculados con la alfarería y con molinos asentados a ambos lados del río San Francisco. Aún sobreviven varios hornos de alfarería, una huella material de esa actividad. Estos elementos dan contexto a la presencia actual de artesanías y muestran que el trabajo manual forma parte de una historia más amplia del barrio.
El tianguis retomó actividades en 1993 y se instala cada fin de semana. Entre los productos mencionados se encuentran talavera, vidrio soplado, talla en madera, textiles, cestería y bordados; también hay plantas de ornato, antigüedades, manualidades, comida, dulces típicos, vinos, conservas y atracciones infantiles.
Entre las referencias de Analco están la plaza, el Templo del Santo Ángel Custodio, las calles del antiguo arrabal y los rastros de sus oficios. El calendario religioso incluye la celebración de El Jesús de Analco en el quinto jueves de Cuaresma, un dato que vincula la vida comunitaria con el templo del barrio.
Un detalle de la fuente de Analco
Dato
Dato curioso. La fuente de la plaza fue retirada en 1925, entregada a Xonacatepec y devuelta a Analco en 1928.
Tres referencias del barrio son el templo construido en 1618, la fuente reinstalada en la plaza y los hornos que permanecen como vestigio de la alfarería.