En corto
Dos jóvenes tlaxcaltecas enamorados, separados por una guerra, protagonizan la leyenda de los volcanes.
El nombre Iztaccíhuatl significa “mujer blanca” y alude a la silueta de sus cumbres nevadas.
En la cima hay vasijas de Tláloc e incensarios, en su mayoría del Posclásico Tardío.
El volcán está en los límites del Estado de México y Puebla.
Dos jóvenes tlaxcaltecas y una guerra
El Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) define las leyendas como narraciones de eventos con un contexto histórico real, transmitidas de forma oral o escrita a lo largo de las generaciones. Según el instituto, las comunidades indígenas de México tienen un amplio repertorio de ellas, y algunas hablan del origen del mundo y de elementos de la naturaleza: el sol, la luna, el fuego, las montañas, los ríos y los mares.
En la versión que el INPI difunde, Iztaccíhuatl y Popocatépetl pertenecían al pueblo tlaxcalteca. Estaban enamorados y esperaban el día de su boda. Sin embargo, la guerra entre los tlaxcaltecas y el imperio de Tenochtitlan los obligó a separarse por un tiempo. Al final encuentran la manera de estar juntos, y por eso, dice el relato, cada vez que se mira el horizonte se les puede ver y recordar que el amor verdadero no termina con la muerte.
El INPI publicó esta historia el 30 de abril de 2021 como historieta infantil, Leyendas de México. Los dos volcanes, con versión electrónica descargable en formato PDF. La institución la presentó como un homenaje a la niñez mexicana y calificó el relato como una de las leyendas más antiguas del pueblo mexicano.
Lo que hallaron los arqueólogos en la cumbre
Más allá del relato, el INAH recuerda que el Iztaccíhuatl, igual que su compañero el Popocatépetl, fue considerado una montaña sagrada por las culturas prehispánicas. Las investigaciones arqueológicas realizadas en su cima han recuperado diversos materiales de carácter ritual, entre ellos vasijas que representan a Tláloc e incensarios.
La mayor parte de esos objetos se ha fechado en el Posclásico Tardío. De ahí, indica el INAH, se puede deducir que la cumbre era un sitio al que se peregrinaba con regularidad durante los dos siglos anteriores al contacto con los españoles. El INPI añade que estudios de historiadores, antropólogos y arqueólogos permiten saber que ambos volcanes tuvieron importancia fundamental en la conquista de México y que los pueblos indígenas los usaban para adorar a sus dioses.
Dato curioso
En la cima del Iztaccíhuatl se han encontrado vasijas que representan a Tláloc y también incensarios. Es decir, la montaña que hoy se asocia con una leyenda de amor conserva objetos rituales de peregrinos prehispánicos.
Una silueta que explica el nombre
Según el INAH, el nombre Iztaccíhuatl proviene del náhuatl y significa “mujer blanca”. Lo toma de una pareidolia: la tendencia a reconocer una forma familiar en un patrón, en este caso las cumbres nevadas que asemejan una mujer recostada. De esa imagen surge también la idea de la princesa durmiente de la leyenda, y el INPI menciona que la montaña es conocida como la “mujer dormida”.
El INAH describe al Iztaccíhuatl como un volcán inactivo situado en los límites del Estado de México y Puebla. Por eso conviene hablar de la frontera entre ambas entidades y no atribuirlo a una sola. El INPI, por su parte, señala que la “mujer dormida” y el Popocatépetl adornan el Valle de México desde hace miles de años.
Datos clave
- Significado del nombre
- “Mujer blanca”, del náhuatl
- Ubicación del Iztaccíhuatl
- Límites del Estado de México y Puebla
- Estado del Iztaccíhuatl
- Volcán inactivo
- Hallazgos en la cima
- Vasijas de Tláloc e incensarios
- Época de los objetos
- Mayoría del Posclásico Tardío
- Pueblo de los protagonistas
- Tlaxcalteca, según el INPI
Fuente: INAH e INPI.
Cómo separar leyenda e historia documentada
Lo documentado por la arqueología son los objetos de la cumbre, su fechado general y la peregrinación regular que se deduce de ellos. La pareja de enamorados es una narración que se transmite de generación en generación, no un hecho comprobado por esas excavaciones. El INPI recuerda que las leyendas parten de un contexto histórico real, como la guerra entre tlaxcaltecas y Tenochtitlan, sin que ello vuelva verificables a los personajes.
Quien quiera leer la versión del INPI puede descargar la historieta Leyendas de México. Los dos volcanes en PDF desde la página del instituto en gob.mx. La foto del Iztaccíhuatl que acompaña la entrada del INAH es de Mauricio Marat.