El proyecto de una ciudad en la ruta a Veracruz
En 1530, Sebastián Ramírez de Fuenleal, presidente de la Segunda Real Audiencia de México, encargó a fray Toribio de Benavente, conocido como Motolinía, buscar un sitio para establecer una nueva población. El objetivo era alojar a españoles que estaban fuera del sistema de encomiendas y a quienes llegaran después a la Nueva España. La Segunda Audiencia impulsó el proyecto en un punto útil para el comercio y el descanso de viajeros.
La ubicación elegida respondía a una comunicación terrestre que conectaba la Ciudad de México con el puerto de Veracruz. Esa posición sigue siendo una referencia para entender el crecimiento posterior de la capital poblana: Puebla quedó asentada en el valle Poblano-Tlaxcalteca, dentro del actual municipio de Puebla, no como una ciudad aislada de las rutas de la Nueva España.
El establecimiento no ocurrió en un territorio sin historia. Wikipedia sitúa en el actual estado de Puebla la presencia de diversos grupos indígenas y menciona materiales arqueológicos de épocas prehispánicas hallados en puntos de la actual ciudad, como el paseo de San Francisco, Los Sapos y el área del ex Convento de Santo Domingo. El valle tenía presencia humana previa al proyecto colonial de 1531.
La fecha de 1531 y las personas vinculadas
La fecha que se reconoce para la fundación de Puebla de los Ángeles es el 16 de abril de 1531. La relación incluye a fray Julián Garcés, primer obispo de Tlaxcala; a Motolinía, fraile franciscano; y al oidor Juan de Salmerón. La fundación se realizó con una misa solemne y dio a la nueva población el nombre de Puebla de los Ángeles.
Garcés aparece ligado a los planes de la ciudad y a la diócesis de Tlaxcala; Motolinía participó en la búsqueda del lugar por encargo de la Audiencia. Juan de Salmerón era oidor, es decir, integrante de una institución judicial y de gobierno de la corona. Así, el origen de Puebla reunió una decisión administrativa, participación religiosa franciscana y el trabajo de organización de una población española.
Los relatos virreinales no presentan una sola versión idéntica sobre cada etapa. Cronistas como Motolinía, Torquemada y otros combinaron hechos, tradiciones y elementos no comprobables; por ello, la fecha fundacional y los cambios posteriores de asentamiento deben leerse dentro de una secuencia, no como un único acto sin ajustes. Hubo una fundación y reubicaciones posteriores durante los primeros años.
Del primer trazo a Ciudad de los Ángeles
Durante el verano de 1531, lluvias torrenciales destruyeron construcciones tempranas hechas con adobe y zacate. Tras reunirse el primer cabildo, se decidió situar la población al otro lado del río Almoloyan, hoy identificado como río San Francisco, y trazar allí la Plaza Mayor. Ese traslado ayuda a explicar por qué la fundación se recuerda mediante más de una fecha dentro de la historia local.
En marzo de 1532, una cédula real otorgó el rango de ciudad y el nombre de Ciudad de los Ángeles. Wikipedia también sitúa una fundación civil el 29 de septiembre de 1532, día de san Miguel Arcángel, a quien se asoció como patrono. A pesar del título oficial, el uso de “Puebla” permaneció y terminó por consolidarse en el nombre cotidiano de la ciudad.
El nombre actual llegó mucho después. El 11 de septiembre de 1862, un decreto del presidente Benito Juárez dio a la ciudad el nombre de Puebla de Zaragoza, en honor a Ignacio Zaragoza. La capital del estado conserva, sin embargo, la referencia histórica a Puebla de los Ángeles en edificios, símbolos y expresiones de la memoria local.
Los ángeles: tradición y símbolo, no documento fundacional
Una tradición oral cuenta que los ángeles señalaron en sueños a Julián Garcés el sitio donde debía levantarse la población, e incluso que trazaron sus calles. Esa narración explica el nombre de Puebla de los Ángeles y forma parte de la identidad simbólica de la ciudad, pero no sustituye el proceso administrativo y religioso documentado para 1530 y 1531. La leyenda no prueba la fundación.
El escudo otorgado por Carlos V y la reina Juana de Castilla el 20 de julio de 1538 retoma esa imagen: muestra una construcción de cinco torres acompañada por dos ángeles. El emblema enlazó la tradición con la representación oficial de la ciudad y contribuyó a que el apelativo de Ciudad de los Ángeles se mantuviera en la memoria poblana.
Dato
Dato curioso. El primer asentamiento sufrió lluvias torrenciales en 1531; después, el cabildo acordó establecer la ciudad en la orilla opuesta del río Almoloyan, hoy río San Francisco.